Las lavamos y dejamos en remojo durante 12 horas. De esta manera las activamos, es decir, dejamos todos sus nutrientes disponibles y evitamos posibles inflamaciones.
Luego, las deshidratamos a muy baja temperatura, sin quemarlas. Dejando un sabor más suave y crocante. Permitiendo que aumente su durabilidad.
Este proceso no solo cambia el sabor y la textura del alimento, mejora la digestión, permite un mejor proceso intestinal, potencia sus propiedades, sino que también al lavarlas, eliminamos cualquier hongo y/o bacteria que pudo haber proliferado en el proceso de recolección y distribución del mismo.
Propiedades de las nueces activadas:
Rica fuente de Grasas como Omega 3 y 6. Las cuales estimulan el sistema nervioso y son esenciales para la actividad de las neuronas, por lo que ayuda a mejorar el rendimiento cerebral. Si necesitas mayor concentración y enfoque las nueces son tus mejores aliadas.
Su principal aporte de ácido fólico la hace ideal para mejorar el crecimiento del cabello y las uñas, así como también para mejorar la piel.
Contienen minerales como el calcio, cobre y magnesio quienes ayudan al fortalecimiento de los huesos y tiene alto porcentaje en fibra, evitando el estreñimiento.
¿En qué momento comerlas?
Ideales para el desayuno, ya que aporta gran cantidad de grasas.
Pueden agregarse a comidas como ensaladas, arrollados o woks.
Grandes aliadas como snack, cuando tenemos hambre.
